LMS son las siglas en inglés de sistema de gestión del aprendizaje. Es la plataforma donde vive un aula virtual: ahí se publican los cursos, se inscriben los estudiantes, se presentan las evaluaciones y queda el registro de quién aprendió qué.
Sin un LMS se puede enseñar en línea, con videollamadas y carpetas compartidas. Lo que no se puede es saber con certeza quién completó el curso. Aquí explicamos qué hace y cómo elegir uno.
Qué hace un LMS
- Organiza los cursos en módulos y lecciones, con videos, lecturas y actividades.
- Administra usuarios: estudiantes, docentes y administradores, cada uno con sus permisos.
- Registra el avance de cada persona.
- Evalúa: cuestionarios con calificación automática, tareas y rúbricas.
- Comunica: anuncios, foros y mensajes.
- Certifica a quien termina y aprueba.
- Genera reportes por curso, por grupo y por persona.
Tipos de plataforma
De código abierto. El software es gratuito y se instala en un servidor propio o alquilado. Se puede adaptar por completo: diseño, funciones e integraciones. Requiere alguien que la instale, la mantenga y la actualice.
Como servicio. Se paga una suscripción, por lo general según el número de usuarios, y el proveedor se encarga del servidor y las actualizaciones. Arranca rápido y se adapta menos.
Aula alquilada. Un proveedor te entrega la plataforma ya configurada con tu marca, por el tiempo que la necesites. Sirve para un programa de formación puntual o para empezar sin infraestructura propia.
Qué revisar antes de elegir
- Cuántas personas la van a usar hoy y en dos años.
- Que funcione bien en el celular, donde estudia buena parte de la gente.
- Facilidad para quien crea los cursos, no solo para el estudiante.
- Reportes que necesitas: avance, notas, tiempo y certificados.
- Integraciones: videollamadas, pagos si vas a vender cursos, o el sistema de nómina o académico.
- Compatibilidad con contenidos estándar como SCORM, si vas a comprar cursos ya hechos.
- Soporte en español y en tu horario.
- Propiedad de los datos: que puedas exportar cursos y registros si cambias de plataforma.
¿Necesitas un aula virtual y no sabes por dónde empezar?
Instalamos y configuramos tu aula virtual con tu marca, o te la alquilamos lista para usar, con capacitación para quienes crean los cursos y soporte técnico.
LMS y videollamadas no son lo mismo
Una herramienta de videollamadas sirve para la clase en vivo. El LMS guarda todo lo demás: el material, las tareas, las notas y el historial. Se complementan: la sesión en vivo se programa desde el aula y la grabación queda disponible ahí para quien no pudo asistir.
Preguntas frecuentes
¿LMS y aula virtual son lo mismo?
En la práctica se usan como sinónimos. El LMS es el sistema; el aula virtual es el espacio que se crea con él para un curso o una institución.
¿Una empresa pequeña necesita LMS?
Si capacita seguido, tiene rotación de personal o debe demostrar quién tomó una formación, sí le sirve. Para una charla ocasional basta una videollamada.
¿Puedo vender cursos con un LMS?
Sí. Se conecta con una pasarela de pago para que la inscripción se active al pagar.
En resumen
Un LMS organiza, evalúa y registra el aprendizaje. Elige por número de usuarios, facilidad en el celular, reportes y quién lo va a mantener.
Lee cómo crear un curso virtual, cómo implementar un aula virtual y el alquiler de aulas virtuales.
Si trabajas en una institución educativa, revisa también qué debe tener la página web de un colegio.
